Gilda Sánchez

La desamistad y el dolor que causa


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Perder a un amigo no es el mismo sufrimiento que sentimos ante el desamor, pero sí es un sentimiento tremendo de incomodidad emocional que nos punza el corazón sin misericordia.

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Me parece que la ruptura amistosa es un sentimiento cuyo dolor no es muy tomado en cuenta.

La desamistad y el dolor que causa

Duele, y duele mucho cuando perdemos un amigo y aparece la desamistad que ni siquiera como palabra está en el diccionario.
La desamistad y el dolor que causa. Perder a un amigo no es el mismo sufrimiento que sentimos ante el desamor, pero sí es un sentimiento tremendo de incomodidad emocional que nos punza el corazón sin misericordia.

Este tipo de pérdida emocional nos aflige hasta rayarnos por dentro y producirnos una herida que nos roba la respiración por largo tiempo. También acongoja a nuestra mente y la llena de dudas sobre nuestro comportamiento hasta desinflarnos y quitarnos las fuerzas para enfrentar el hecho de que nuestro amigo ha dejado de querernos.

Sentimentalmente, la desamistad es una magulladura que no se cura con el tiempo; solo cicatriza en gordo para dejar una huella imborrable de lo que estuvo adentro de esa marca que la pieles fabrican cuando cierran una herida.
Perder una amistad es sentirse impotentes de no poder cerrar una trinchera donde una vez nos sentimos seguros y felices.
“Ni siquiera una pasión devoradora puede brindar tanta satisfacción como una amistad silenciosa y discreta, para los que tienen la suerte de haber sido tocados por su fuerza”.
—Sándor Márai en El último encuentro.

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