Gilda Sánchez

Los años no son obstáculo para la actividad sexual


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• La sexualidad no se acaba con el paso de los años, porque ésta no sólo se circunscribe a los genitales, sino a todo un proceso de relación humana, afirmó el investigador del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Jesús Chávez Cervín.

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sexualEn su conferencia “La sexualidad en la tercera edad”, en el Centro Médico Nacional Siglo XXI, el también presidente de la Asociación Mexicana de Geriatría aseguró que la “esperanza de una vida sexual plena depende de la forma de llevarla y no de los genitales”.

Sin embargo, precisó que algunos factores pueden disminuir el disfrute de una sexualidad plena en la tercera edad, como el padecimiento de alguna enfermedad degenerativa entre las más comunes la diabetes e hipertensión y el consumo por tiempos prolongados de algunos fármacos.

Chávez Cervín se manifestó en contra de quienes creen que las personas de la tercera edad ya no sirven para nada, que son gente enferma y no tienen derecho o poder para disfrutar la sexualidad, producto del deterioro de sus cuerpos y vitalidad.

El especialista aseveró que una juventud y etapa adulta bien cuidada, pueden garantizarle al anciano una sexualidad plena, porque los genitales sólo son uno de los instrumentos dentro de ésta, pero no lo es todo.

Detalló que la sexología es el conjunto de diversas disciplinas biomédicas, psicológicas, sociales y antropológicas referentes a la sexualidad.

En tanto, dijo, la sexualidad es una manifestación que comienza con el nacimiento y termina con la muerte, siempre dinámica, por lo que cambia a lo largo de la vida, a diferencia del sexo, que es permanente.

Chávez Cervín explicó que la sexualidad tiene seis fases en su actividad: la primera consiste en un estímulo sexual efectivo, la cual es precedida por una de excitación y, posteriormente, una fase denominada meseta.

La cuarta fase, agregó, es el orgasmo que es la etapa máxima de excitación, de donde se llega a la resolución, donde los órganos y sentidos vuelven a la normalidad, para concluir con un estado refractivo, es decir, un estado en el que se quiere volver a repetir la excitación.

El investigador del IMSS hizo énfasis en que la única diferencia en la actividad sexual entre los hombres de la tercera edad es que los estímulos llegan con menor frecuencia y tardan más tiempo, las eyaculaciones son menos abundantes y se incrementan los periodos refractivos.

A ver que te parece amiga querida…

En tanto, en la mujer de la tercera edad, agregó, disminuye la congestión vulvar, tiene menos lubricación con el estímulo sexual y presenta un adelgazamiento de las paredes vaginales

 

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