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¿Sexualidad bajo control cuando se padece diabetes?


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El descontrol de la diabetes desencadena lesiones en terminaciones nerviosas y esto es el principio de afectaciones severas en varios órganos y en el ejercicio de la sexualidad.

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La falta de control de la diabetes generalmente causa problemas para tener relaciones íntimas satisfactorias tanto en ellos como en ellas lo que puede repercutir negativamente en la estabilidad de la pareja.

Los problemas para él…

  • Disfunción eréctil en el paciente con diabetes

El Dr. Melchor Alpízar Salazar, especialista en Endocrinología, señala que el 30 por ciento de los casos de disfunción eréctil en México tienen su causa en enfermedades crónicas entre las que destaca la diabetes.

Explica que en situaciones normales la erección se debe a que, durante la excitación, el cuerpo cavernoso o músculo del pene tiene la capacidad de permitir el paso de mayor cantidad de sangre y de almacenarla para aumentar de volumen; de manera contraria, un paciente con diabetes que no controla su enfermedad sufre lesiones en sus vasos sanguíneos, los cuales no pueden expandirse (incluso pueden contraerse) impidiendo lograr una erección o mantenerla durante varios minutos.

Además, este problema no sólo se debe a omisión del paciente, sino a que muchos médicos no incluyen preguntas sobre la vida sexual de quienes padecen diabetes al formar su historial clínico. “El paciente no va a referir el problema en primera instancia, ni siquiera cuando una de las manifestaciones iniciales derivadas del incremento de su glucosa en sangre, antes que tener mucha sed y hambre, bajar de peso o sentir cansancio, es la dificultad para mantener una erección; pueden evitar hablar del tema por pena, pero también por desconocimiento: creen que es por causas psicológicas cuando en realidad es por deficiencias en su circulación”.

¿Y ellas que problemas tienen?

El daño a terminales nerviosas y vasos sanguíneos en ellas “se traducen en disminución del deseo sexual, sobre todo cuando llevan mucho tiempo sin tratamiento; señala Alpízar. “Es frecuente que nos mencionen que no experimentan placer o que sienten molestias durante la penetración, ya que la lubricación vaginal disminuye y se presentan contracciones dolorosas que les lleva a rechazar el contacto con su pareja”.

Asegura el endocrinólogo que a pesar de la intolerancia que se llega a experimentar respecto a la actividad sexual, el hecho pasa desapercibido y se encuentra subdiagnosticado.

“El hombre no puede ocultar su problema, pero ellas sí: pueden disimular. Muchas mujeres con diabetes fingen que tienen orgasmos y que disfrutan para que su pareja no se sienta mal, cuando en realidad lo que llegan a experimentar es repugnancia”.

También hay que considerar que altos niveles de azúcar en sangre hacen a la mujer más propensa a infecciones vaginales, ya que hay disminución en las defensas del organismo, además de que la glucosa es buena fuente de alimento para el crecimiento de gérmenes.

Resistencia a aceptar la enfermedad es el problema

Un elemento que afecta tanto a hombres como a mujeres y que incide en su desempeño sexual se deriva de la dificultad que se presenta para aceptar la enfermedad.

Así como muchas personas se resisten a someterse a análisis para saber si sufren diabetes, quienes ya han sido diagnosticados niegan que son víctimas del padecimiento, y aún cuando estén en tratamiento experimentan angustia, ansiedad e inseguridad que repercute en sus relaciones.

Fórmulas mágicas no aplican cuando se tiene diabetes

La moda de medicamentos dirigidos al público masculino, los cuales ayudan a tener erecciones y,  que han mostrado con su gran volumen de ventas que los problemas de disfunción eréctil son más comunes de lo que se piensa.

Sin embargo, destaca el especialista, que estos productos no son efectivos en personas cuya diabetes se encuentra fuera de control. “Si el paciente sigue sin regular su glucosa o con hipertensión arterial, estos medicamentos no van a tener resultado alguno; al contrario, son peligrosos y se encuentran contraindicados en quienes presentan lesiones en su sistema circulatorio, ya que se corre el gran riesgo de sufrir paro cardiaco”.

De ser necesaria la prescripción de estos medicamentos en una persona con diabetes, aclara, es indispensable que su enfermedad esté bien controlada, es decir, “que sus niveles de azúcar sean normales, tenga presión arterial estable y lleve una dieta adecuada; así, tal vez, no requerirá medicamentos para lograr una erección normal, porque está generando salud a sus órganos, al endotelio de sus vías sanguíneas”.

Por ello, explica que todos los varones con problemas de disfunción eréctil deben acudir al especialista (urólogo) para encontrar el origen de su problema.

“Necesitamos que el hombre tenga más educación y menos temor ante esto; las dificultades en la vida sexual tienen solución, y si se diagnostica que la causa son elevados niveles de glucosa, tiene la oportunidad de someterse a tratamiento adecuado antes de que aparezcan otros síntomas más evidentes, como pérdida de peso u orinar con frecuencia”.

El Dr. Alpízar Salazar concluye: “Un paciente que se somete a tratamiento médico para control de la diabetes mejora notablemente su desempeño sexual, se siente feliz y completo porque ya no sufre cuando se encuentra con su pareja a solas, elimina ansiedad, depresión y angustia. Por eso es importante el diagnóstico, la aceptación de la enfermedad y el diálogo abierto con el especialista y con su pareja”

Fuente: Salud y Medicinas

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